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lunes, 11 de septiembre de 2017

FORMAS ENGAÑOSAS DE EXALTAR EL YO EGÓLATRA Y EL AUTOENGAÑO


Mensajes, imágenes y realidades aviesa o inocentemente  metamorfoseadas
FORMAS ENGAÑOSAS DE EXALTAR EL YO EGÓLATRA Y EL AUTOENGAÑO
Revista Libre Pensamiento

SEGUNDA PARTE

¿Cómo se exalta el Yo ególatra, el autoengaño y la ductilidad del ser humano?

Divorcio inducido entre lo individual y lo social

Amén de la excesiva exaltación del Yo, aparecen en los media occidentales mensajes, imágenes, fotografías y videos que dan la apariencia de transmitir altruismo, abnegación, sensibilidad humana, esperanza, amor y mucho más, engañosamente alejados del pregonado Yo ególatra, cuando en verdad apuntan a su reforzamiento con mensajes más sutiles… Se trata de asuntos que tocan las fibras de la sensibilidad humana, pudiendo con pasmosa facilidad hacernos caer en la tentación de verlos de buen grado sin mayor esfuerzo interpretativo; como si encerraran, a fuerza, aspectos positivos e inocuos de la realidad. Mas, superada la tentación que puede agarrarnos fuera de base, viene el debido rechazo a la intención que lleva su difusión, convencidos de que no hay en ello ni pizca de impulso educativo.    

Se puede ver, por ejemplo, a un hombre ayudando a una anciana a cruzar la calle; a un niño desprendiéndose con generosidad de su juguete para obsequiárselo a otro que no posee ninguno; a una mujer amamantando al niño de otra, o incluso a la cría recién nacida de un animal; al conductor del camión recolector de basura obsequiando una réplica en  juguete del mismo a un niño autista que se asoma para verlo pasar. Y todo esto se estima conjunto de acciones ejemplares. Y ciertamente lo es, mientras no se tenga el propósito de valerse de ello para contraponerlo a la sociedad en su conjunto, al ser humano en general; ni a las acciones justas que ellos emprendan para beneficio mutuo o en contra de lo que les provoque daño.


El asunto de fondo es entonces otro; a saber, que estamos ante lo individual divorciado de lo social, como si las personas no tuvieran, del todo, vida social o ésta fuese muy limitada. O como si el destino de los seres humanos en su totalidad en cada hemisferio, continente, región y país pudiera obnubilarse, esfumarse, para dejar tan sólo lo que hacen personas ejemplares que, muy probablemente sin desearlo, son utilizadas para enaltecer el Yo, el Sólo Yo Existo. Menuda manera de llevarnos a la variante más acabada de solipsismo.

Google, Facebook y abundantes medios, de indiscutible catadura occidental, lanzan a los cuatro vientos grandes cantidades de situaciones semejantes. La pregunta es por qué no abordan la vida en sociedad; la de los pueblos; la de los trabajadores; la de los campesinos, la de los obreros; en fin, la de quienes nos brindan con su auténtico, real y productivo esfuerzo laboral, alimentos, calzado, vestimenta, vivienda, medicinas, servicios básicos diversos...

Protestas masivas reales contra la guerra, se silencian, no son cubiertas; igual pasa con la lucha multitudinaria contra los desahucios y la ley del bozal en España; la exigencia que hoy moviliza a los argentinos en pro de la aparición con vida de Samuel Maldonado; las masivas movilizaciones de los venezolanos en contra de las amenazas de intervención yanqui para aplastar a la Revolución Bolivariana y apropiarse de sus riquezas; las protestas en diversas ciudades de EEUU contra las deportaciones de emigrantes ordenadas por el inquilino de la Casa Blanca; el rechazo a las constantes acciones genocidas de la OTAN y sus hermanas de sangre, incluyendo acá al Estado Islámico en sus más variadas versiones; la profunda crisis interna que vive el régimen sionista de Israel; las protestas en Corea del Sur contra la instalación del THAAD, etc.


La imagen se ha convertido en un monstruoso cazabobos

Y aunque determinadas acciones del brazo armado de Occidente se muestren, se recurre a libretos adulterados que las embellecen y las transforman, por ejemplo, en “guerras humanitarias” contra el terrorismo. Las dantescas muertes de civiles en Siria, Yemen y otros rincones sometidos a bombardeos por la OTAN y sus terroristas “moderados”, se vuelven efectos colaterales de la guerra contra el “terrorismo”.

Y mientras Occidente adorna hasta el hartazgo sus acciones contra los pueblos disfrazándolas de benévolas,  se metamorfosea por completo lo que ocurre en países como Siria, definido como un país gobernado por un tirano monstruoso que utiliza armas de destrucción masiva contra sus propios connacionales, aunque en realidad las cosas sean por completo al revés: las agrupaciones terroristas creadas por EEUU son las que asesinan a muchos miles de sirios, en acciones combinadas con los aviones de la coalición que lidera esa nación imperial contra quienes se vuelven luego víctimas “colaterales”. Y lo que de hecho es una agresión foránea contra esta nación de Oriente Medio, usándose lo mediático, se convierte en “guerra civil”.

De Corea del Norte se dice que es patrimonio dinástico de un demente dispuesto a desencadenar una guerra termonuclear contra EEUU y el mundo entero; mientras se oculta que se trata en verdad de una nación constantemente amenazada de intervención por parte de EEUU y Corea del Sur, realizando sostenidas maniobras militares en su contra, en las que todas las opciones, incluida la atómica, se incluyen; asunto que cuenta con la complicidad del Japón. 

Israel ¿es acaso una pobre e inocente criatura amenazada por los árabes y particularmente por los palestinos? No. De la mano de Occidente, de estado agresor, terrorista, geofágico e inventor de historietas perversas, como el supuesto holocausto al que pretendidamente se vio sometido, en realidad ha sido él mismo, el que se lo ha impuesto a los palestinos, despojándolos de su propio territorio, de sus casas y de su libertad. Pero los medios occidentales cuentan la historia en sentido opuesto.

El cuento de que una imagen vale más que mil palabras, pretende convertirse en un formidable cazabobos que haga creer en las falsas bondades de algunos y en las montadas maldades de otros, que no gozan para nada de la venia de Occidente. Dichosamente, la relatividad de las cosas no nos lleva al relativismo, al subjetivismo, a jugar caprichosamente con la realidad. Por el contrario, acá sólo tiene cabida la dialéctica bien entendida, un formidable instrumento para comprender el mundo y no un instrumento caprichoso con el que los adeptos del sistema quieren jugar.


El anzuelo del coaching

El Capital busca perpetuarse por todos los medios a su alcance y lo declara.[1] A lo inmediato se vale de las necesidades, la ignorancia, el desconocimiento, la ingenuidad y el sometimiento de las personas a jornadas laborales cada vez más prolongadas, mismas que las alejan de la posibilidad de reflexionar y discutir entre sí los problemas que las aquejan.

Amén de la fuerza bélica, también recurre a mecanismos pervertidos que le facilitan realizar sus afanes de dominio total. El Coaching (entrenamiento) se cuenta entre ellos. De arranque leamos esto que muestra su quimérico objetivo: “Coaching es un proceso por el cual el Coachee va transformando, con el acompañamiento del Coach, su sueño en un deseo y éste último en una meta alcanzable, a través de la fijación de un plan de acción, la confrontación con sus miedos y limitaciones y la búsqueda del verdadero ser. El fin último del Coaching es ayudar al Coachee a que experimente su mejor versión, hacerle brillar, con el fin de que cumpla sus sueños.”[2] (Tradúzcanse Coach como entrenador y Coachee como entrenado).

¿Hacerle brillar”? ¿Quién puede obrar esa maravilla en una persona? ¿Quién puede operar el milagro de conducir a una persona  a la realización de sus sueños y a que encuentre su verdadero ser? Para no dejarnos embobar por las tonterías en torno a esta temática, conozcamos parte de la alusión que hacen del coaching un par de psicólogos profesionales:

“El eclecticismo ha hecho ya mucho daño a la psicología como disciplina científica (…). ¿Qué pensarías de un traumatólogo que, dependiendo de la parte del cuerpo que se te hubiera roto, te aplicara un antiinflamatorio, homeopatía o te hiciera la danza de la lluvia? ¿Creerías que es un profesional serio que domina un campo? ¿Confiarías siquiera que la medicina es una ciencia si cambia su marco teórico en función del criterio de quien la aplica? La psicología lleva décadas investigando, experimentando y reuniendo evidencia empírica para explicar cualquier tipo de problema con los mismos principios psicofisiológicos del aprendizaje.”

Dice, además, que a una madre, por ejemplo, aunque no haya estudiado cocina, se le puede preguntar cómo preparar un guiso, pero al contratar servicios, se exige profesionalidad para garantizar determinados principios éticos y metodológicos. Señala también que no hay nada peor que pagar por algo infuncional. Concluye así: “El coaching nace del fracaso de la psicología a la hora de explicar qué hacemos los psicólogos en terapia. Hemos banalizado tanto nuestro trabajo que la gente no es capaz de ver que tras cada pauta dada existe una disciplina científica detrás.”[3]

Un humorista, también psicólogo, basándose en la información oficial relativa al tema, señala que para que alguien se vuelva coach basta con que realice un curso de 60 horas para formarse en Coaching, aceptar la lectura del código ético y los estatutos ICF (International Coach Federation España) y, no faltaba más, pagar 306€ por ello.[4]

Pero ¿cuál es de fondo el papel del Coaching? Los cursos de coaching y liderazgo enrumban su proa a servirle al sistema en su propósito nada loable de enajenar fácilmente al ser humano. Se lleva al punto de hacerle creer al ego del destinatario que, siendo especial, “ha nacido para grandes cosas” con lo que se le empieza a destruir con un narcisismo que lo conducirá al endiosamiento de sí mismo. Y lo más dañino resulta el “discurso del éxito, del triunfo, de “tú no eres un perdedor”.” Poner a competir entre sí a las personas, empujándolas a que se den codazos; a pisotearse unos a otros sin ninguna consideración; verlas convertidas en bestias, es el propósito del sistema para lograr someterlas por completo.[5]

En un escrito demoledor, Marcos Roitman se refiere con mucho tino a las bagatelas individualistas que hoy pululan por doquier, enrumbadas todas a conjugar el yo elevado a la enésima potencia, pero ese yo que cae en el más grande autoengaño de todos los tiempos: “Los problemas no son sociales, sino individuales, y sólo yo tengo la culpa de vivirlos. El problema es de actitud. (…) Usted tiene la llave para triunfar, ser millonario, conseguir la fama y superar obstáculos. Sólo debe tener una actitud positiva. Autoexplotarse, convencerse de un sonoro “sí se puede”. Repita varias veces al día yo, yo, yo, yo y sólo yo soy capaz de enfrentarme a todo cuanto me pase y ser triunfador. Soy positivo…”[6]

En un rumbo muy semejante al del Coaching, para el proyecto Tuning, que opera más específicamente en el mundo universitario, lo útil no es la adquisición de conocimientos, sino las destrezas, competencias y habilidades. El norte de su filosofía es el adiestramiento del alumnado para hacerlo dúctil al mercado laboral, poniendo el acento en el aprendizaje de competencias de carácter instrumental en Medicina, Pedagogía, Enfermería, Antropología y Filosofía, carreras en las que del todo no caben. Su eje central es atender las demandas de empleadores, interesados en “conocer fehacientemente lo que significa en la práctica una capacitación o una titulación determinadas”. Se espera que esto se logre “añadiendo indicadores que puedan ser medidos con detalle”. [7]

La exaltación del yo es sólo un espejismo. El sistema opresor presenta al sujeto moviéndose de acuerdo a su propio interés, cuando en verdad se supedita a causas externas que lo sobrepasan. No es su propio yo al que responde, sino al “yo social”, equivalente al rol que se espera que él ejerza; una suerte de “disfraz subjetivo de la función social objetiva” que el Capital le asigna a cada individuo.” De esta suerte, lejos de la reafirmación del yo, lo que se produce “es un debilitamiento de la personalidad total y se la reduce solo a determinadas facultades.”[8]


Tras la colonización de opiniones, actitudes y comportamientos colectivos

No es inocua la promoción acrítica e indiferenciada de una tecnología que coloca al ser humano detrás de un monitor, de un celular o de cualquier otro instrumento para hacerlo pasar mucho tiempo incomunicado. De hecho, se está detrás de una tecnología que reduce las capacidades intelectuales y reflexivas de las personas al sujetarlas a una silla en la que permanecen por mucho tiempo enajenándose, mucho más que informándose, instruyéndose y, ya no se diga, educándose. Sea una computadora, una consola de videojuegos o el hecho de disponer una conexión a internet, cuando se acapara nuestra atención, se bloquean “todas nuestras conductas básicas racionales”.[9]

Pese a lo que pregona el sistema, la comunicación no deriva de experiencias comunes, ni de valores y normas transmitidos gracias a la tradición y a la ética; por el contrario, por su medio, se busca superar artificialmente los antagonismos, vía la “reconciliación humana” y las TIC, instrumentos diseñados para diluir la subjetividad y la comunidad, volviéndolas parte de las relaciones intersistémicas propias de la sociedad cibercultural. Se somete todo a patrones únicos en lo que concierne al uso y comprensión de la tecnología.

Con las TIC se desea garantizar al máximo  la flexibilización profesional del futuro trabajador, de modo que se siga formando toda su vida, actualizándose siempre, por su propia cuenta, en función de que renueve sus destrezas y habilidades para beneficio del empresariado. En lo que atañe al papel asignado a las universidades, dado que las decisiones académicas se adoptan en función de motivaciones económicas, lo que está en juego es el control, la apropiación y la distribución del conocimiento generado en función del éxito en la competencia global.

Modelos de identidad y comunidad devenidos de la tradición cultural, se ven disueltos gradualmente por modelos híbridos tecnologizados que actúan como actualísimos modelos “de identidad individual y colectiva”. Se busca colonizar opiniones, actitudes y comportamientos colectivos.[10]



[1] Al respecto de cómo la política en Europa se deslinda por completo de la soberanía popular leemos:Según el presidente Macron, Francia debe ser capaz de adaptarse a los cambios que se han producido en el mundo desde 1989: caída del muro de Berlín, disolución de la Unión Soviética y triunfo de la globalización estadounidense. Estima que para reconstruir el país sería absurdo volver al antiguo concepto de soberanía nacional. Al contrario, hay que avanzar utilizando los medios disponibles. Es por eso que hoy «Nuestra soberanía es Europa».” Thierry Meyssan.  Según el presidente francés Macron, la época de la soberanía popular ha quedado atrás. http://www.voltairenet.org/article197742.html
[2] EL PAPEL DEL COACH EN EL PROCESO DE COACHING. http://www.dreamandcoaching.com/2015/01/22/el-papel-del-coach-en-el-proceso-de-coaching/
[6] Marcos Roitman Rosenmann. Las enfermedades del yo. http://www.jornada.unam.mx/2016/02/28/opinion/018a1mun
[7] Manuel Moncada Fonseca. Reingeniería académica a gusto del capital. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=117693
[8] José María Fernández Paniagua. LA ENAJENACIÓN EN LA SOCIEDAD CAPITALISTA. UNA APROXIMACIÓN A LAS TESIS DE ERICH FROMM. http://acracia.org/la-enajenacion-en-la-sociedad-capitalista-una-aproximacion-a-las-tesis-de-erich-fromm/
[10] Manuel Moncada Fonseca. Ob. cit.

No es lo mismo alarma que alarmismo


No es lo mismo alarma que alarmismo
Revista Libre Pensamiento


El gobernador de Florida, Rick Scott, al menos de forma irresponsable, declaró:

"Con base en lo que sabemos, Florida tendrá los mayores impactos de una tormenta mortal", dijo el funcionario en conferencia de prensa, subrayando que el huracán es "mucho más grande que nuestro Estado" y "tiene un potencial catastrófico". / "No importa en qué parte del Estado se encuentren, hay que prepararse para evacuar. No se esperen… No podremos salvarlos una vez que la tormenta comience", advirtió.

A menos que lo hayan desinformado o en verdad se asustara ante las dimensiones del Irma, debemos preguntarnos ¿qué hay detrás de tanto alarmismo? 

Los cubanos junto a sus autoridades nacionales de distintos rangos y campos jerárquicos, se prepararon con toda serenidad para soportar las embestidas del huracán. ¡Y vaya que lo hicieron! 

Con toda la garra que poseen para enfrentarse a todo tipo de peligro y amenaza, lo han hecho desde el 59, desde que la revolución cubana cambió no las caras del poder dictatorial, entreguista y sanguinario que desgobernaba Cuba, sino la naturaleza misma del poder, haciendo de éste el poder de todo el pueblo. 

En esto último radica la diferencia entre Cuba y Florida; entre Cuba y EEUU. Y esa diferencia posee dimensiones mayores que la fuerza de los huracanes y el poderío de los presidentes yanquis que, desde siempre, en nombre del Capital, han deseado tragarse entera a la mayor de las Antillas… y al mundo en su conjunto. 

Es tan así la diferencia acusada, que Cuba, pese a los estragos que el Irma provocó en su territorio y a que sus recursos materiales y financieros están muy debajo que los de EEUU, se afana ahora en ayudar a otras islas caribeñas que se han visto severamente más golpeadas que ella por el mismo ciclón, enviando médicos a 6 países: Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Bahamas, Dominica y Haití.

En Hispantv leemos en torno al proceder cubano ante emergencias lo siguiente: 

“Apenas la trayectoria de un ciclón amenaza Cuba, se activa la defensa civil, los jefes nacionales, provinciales, municipales y zonales desempolvan sus uniformes verdeolivo y se ponen al frente de sus vecinos”. 

“La primera fase es la informativa, en ese momento todos los medios dedican largos espacios a informar detalladamente a la población sobre la dirección y características del huracán. En el momento en que ya se sabe con certeza que impactará se pasa a la fase de alerta, en la que comienzan los preparativos en los territorios que se verán afectados. Cuando ya es inminente el choque se entra en fase de alarma.”

Lamentablemente, esta vez, más allá de todos los esfuerzos desplegados, el Irma dejó 10 víctimas en Cuba, según un reporte de su defensa civil.


Con todo, mostrando el aplomo que caracteriza a los cubanos y cubanas, Raúl Castro en un mensaje a toda la población de la isla expresa, en parte, lo que sigue: 

“En estas difíciles circunstancias ha primado la unidad de los cubanos, la solidaridad entre los vecinos, la disciplina ante las orientaciones emitidas por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y los Consejos de Defensa a todos los niveles, la profesionalidad de los especialistas del Instituto de Meteorología, la inmediatez de nuestros medios de comunicación y sus periodistas, el apoyo de las organizaciones de masas, así como la cohesión de los órganos de dirección del Consejo de Defensa Nacional. Mención especial para todas nuestras mujeres, incluyendo las dirigentes del Partido y el Gobierno, que con aplomo y madurez dirigieron y enfrentaron la dura situación.

“Las jornadas que se avecinan serán de mucho trabajo, donde volverá a quedar demostrada la fortaleza de los cubanos y la confianza indestructible en su Revolución. No es tiempo para lamentarnos, sino para volver a construir lo que los vientos del huracán Irma intentaron desaparecer.”

martes, 5 de septiembre de 2017

FORMAS ENGAÑOSAS DE EXALTAR EL YO EGÓLATRA Y EL AUTOENGAÑO


Mensajes, imágenes y realidades aviesa o inocentemente  metamorfoseadas
FORMAS ENGAÑOSAS DE EXALTAR EL YO EGÓLATRA Y EL AUTOENGAÑO
Revista Libre Pensamiento

PRIMERA PARTE

La felicidad no existe sin infelicidad

Nos aferramos a la pureza, a la perfección; soñamos, ilusos, con lo imposible. No vemos la realidad en movimiento, sino fotografiada, pintada o descrita en un momento dado. Negamos admitir que ella es de conjunto incapturable, dado que, sometida a contradicciones que le son inherentes, sigue su curso indetenible. 

Desconociendo este hecho ineluctable, fantaseamos, y nos aferramos a esquemas, dogmas, creencias cerradas que no admiten modificación de ningún tipo, ni conducen a parte alguna. Sobre este marco, juramos que podemos hacer de nuestras vidas lo que nos plazca, como si todo dependiera de modo exclusivo de acciones volitivas. Hacemos de cuenta y caso que la realidad objetiva fuese un conjunto vacío o inexistente.

Y por más que haya quienes desean vivir en las nubes, lo cierto es que si la dicha dependiera de una simple decisión, no cabría nadie desdichado sobre la Tierra. Así las cosas, la tan ansiada felicidad cohabita siempre con la infelicidad, son correlativas. 

Una felicidad invariable se volvería indeseable, intolerable. Sin superar obstáculos, de uno u otro tipo, nadie puede experimentarla.[1] 

No deja de tener alguna certeza esta frase de Baltasar Gracián: “Todos los mortales andan en busca de la felicidad, señal de que ninguno la tiene”. [2]

En suma, ella no está simplemente en la mente; ni tampoco deriva de una actitud ante la propia suerte. Depende, al igual que su antípoda, de las circunstancias presentadas en la vida de cada quien y en la de los pueblos; de las posibilidades reales que éstas les brinden para alcanzar o no sus metas y para superar sus obstáculos, sus problemas diversos, o para sortear peligros diversos, etc. 

Sin embargo, son abundantes las personas que creen su felicidad atada exclusivamente a sus deseos y actitudes. Y ello no es fortuito. Se trata de un fenómeno sembrado masivamente por los media en poder de Occidente, para sembrar el individualismo y, por ende, la apatía ante el destino de los demás. 

Conviene al sistema opresor no sólo alimentar la ignorancia sino también las ideas contrarias  a la solidaridad y la hermandad entre los seres humanos.

Como contraparte a "ideales" nefastos de cualquier calaña, abogamos por difundir y hacer realidad universal palabras como las de Nicola Sacco a su hijo: 

“No olvides jamás, Dante, cuantas veces seas feliz en la vida, de no ser egoísta; comparte siempre tu dicha con los más infelices, más pobres y más débiles que tú, y no seas sordo nunca hacia quienes reclaman socorro.” [3]


[1] Gustavo Bueno. Felicidad e infelicidad. Video. http://fgbueno.es/med/tes/t091.htm
[2i] Edith Sánchez. Cómo definen la felicidad 5 filósofos famosos. https://lamenteesmaravillosa.com/definen-la-felicidad-5-filosofos-famosos/

jueves, 31 de agosto de 2017

Educación, instrucción, alienación y conflictos en la familia patriarcal



Educación, instrucción, alienación y conflictos en la familia patriarcal

Revista Libre Pensamiento



¿Es la formación universitaria y técnica la base del desarrollo social?



Como expresamos en un escrito del 2009, es frecuente la idea que atribuye a la instrucción universitaria y técnica potencialidades que, por sí misma, no posee, presentándola como el factor determinante del desarrollo social y, más aún, como carente de toda contradicción interna. 



A partir de prejuicios contra el determinismo histórico -que no debe entenderse como asunto teleológico-, se elude que la instrucción, como parte de la superestructura, sea secundaria respecto a la base económica; que debe a esta última su surgimiento y, en gran medida, su desarrollo, porque no puede negarse que la misma influye recíprocamente en su base material.  

De igual modo, se hace a un lado el carácter clasista que este componente social posee y que su fomento o no en función del bienestar de la sociedad en su conjunto, no se realiza partiendo de la supuesta posibilidad de persuadir a los gobernantes de las bondades que dicha formación posee para alcanzarlo, sino en función de los intereses de la clase que detenta el poder del Estado.

En lo esencial, al opresor no le interesa formar al oprimido salvo cuando ello afianza su poder respecto éste. Por eso, por geniales que sean las ideas o proyectos de formación profesional y técnica presentados ante un poder estatal opresor, éste jamás los asume como necesarios a menos que le sirvan para reproducir las relaciones sociales de producción prevalecientes, mismas que acusan en manos de quién se concentran las riquezas. [1]

Sin embargo, no debemos absolutizar las cosas. Marx, en Las tesis sobre Feuerbach, criticaba que todo el materialismo anterior, contemplaba la realidad sólo como “objeto de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo”, sin llegar, por consiguiente, a la comprensión de “la importancia de la actuación "revolucionaria", "práctico-crítica".”[2] Decimos esto porque el aspecto subjetivo de las cosas es, justo, lo más esquivado en los procesos de cambio. A él le corresponde, sobre la base del mundo real y de las posibilidades que de él se desprendan, la transformación social más profunda. Lo contrario, significa cruzarse de brazos. 

Así las cosas, la relación base económica (fuerzas productivas y relaciones de producción) y superestructura (régimen social, instituciones políticas y las diversas formas de la conciencia social) que estudiaron Marx y Engels no guardan un nexo mecánico entre sí. Por eso, su crítica al materialismo contemplativo de Feuerbach y su insistencia en la práctica como criterio supremo de la verdad.

Por lo mismo, apuntamos que los cambios sociales no responden ni han respondido, jamás, a recetas. Obedecen a acciones, a luchas organizadas, a denuncias persistentes y mancomunadas, a resistencias contra todo tipo de opresión; en suma, a lucha de clases. Ello pasa, entre otras cosas, por sacudir la modorra, la indolencia, el derrotismo y la falta de ánimos para actuar en pro de esos cambios. 

Lo que expresamos es sólo un intento de repuesta a algo que en nada se parece a una receta. Nos referimos a cómo desterrar o superar la enajenación del ser humano en todos los campos, incluyendo la que se refuerza en los centros de formación técnica y profesional. 


El vaciamiento deliberado del cerebro humano 

Hay muchísima ignorancia, crasa en verdad, respecto a la forma en que se está enajenando al ser humano, sin que nos preocupe para nada, o muy poco, a dónde pueda conducirnos este fenómeno. No se tiene noción de que el mundo actual, tan moderno como es (es decir, burgués), lejos de educar, está arrebatando la capacidad pensante y crítica de los seres humanos.

Como acota José Saramago, a la instrucción se le llama erróneamente educación, con lo que, en ese ámbito, se aleja a las personas de la adopción consciente de valores de fraternidad, verdadera cooperación y hermandad; añadiendo que la escuela no tiene ni tiempo ni vocación para educar.

“Estamos confundiendo cosas complementarias, que son educación e instrucción. Hoy nadie habla de instrucción, sino de educación, lo cual nos llevaría a pensar que vivimos en una sociedad perfectamente educada”. Desde su óptica, “…el problema es la familia, que no educa, no sabe, no puede, y entonces se transfiere la obligación de la educación para aquellos que sólo pueden instruir”. Según él, “la escuela no tiene condiciones para educar”.[3]

Y en este detalle, para nada insignificante, de acentuar la instrucción a costa de la educación, radica la causa inmediata de la enajenación reinante, misma que tiene su raíz profunda en lo que Marx llamó enajenación del trabajador por el capital. Para él, el asunto estriba en lo siguiente: 

“En primer lugar, en que el trabajo es algo exterior al trabajador, es decir, algo que no forma parte de su esencia; en que el trabajador, por tanto, no se afirma en su trabajo, sino que se niega en él, no se siente feliz, sino desgraciado, no desarrolla al trabajar sus libres energías físicas y espirituales, sino que, por el contrario, mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. El trabajador, por tanto, sólo se siente él mismo fuera de su trabajo, y en éste se encuentra fuera de sí. Cuando trabaja no es él mismo y sólo cuando no trabaja cobra su personalidad. Esto quiere decir que su trabajo no es voluntario, libre, sino obligado, trabajo forzoso. No constituye, por tanto, la satisfacción de una necesidad, sino simplemente un medio para satisfacer necesidades exteriores a él.”[4]

La enajenación de hoy en día ha arribado a extremos increíbles. Si bolívar dijo que nos dominaban más por ignorancia que por la fuerza, ahora a esto se le suma el severo vaciamiento del cerebro humano, lo que eleva a una escala sin precedentes el fenómeno que estamos abordando, puesto que el actual sistema opresor se apropia, cada vez más, de la mente humana con todo lo dañino que ello encierra.

En este campo, el llamado conocimiento instrumental es quizá el mecanismo más eficiente para alcanzar ese nefasto objetivo del Capital de vaciarnos la mente.

Las escuelas, las universidades, los mal llamados medios de comunicación y todo tipo de instituciones, lo quieran o no, son parte esencial del problema acusado. Igual se puede afirmar de los coachings, expertos en estas malas lides, cuya naturaleza es indiscutiblemente pavloviana.

Y basándonos en el psiquiatra chileno Claudio Naranjo -a cuyos planteos haremos referencia en breve-, planteamos que la educación va mucho más allá de los buenos modales y del mero conocimiento instrumental. Aunque, nuevamente inspirados en Saramago, añadimos que va incluso mucho más allá de las aulas de clase.

Por algo el cine, la radio la televisión y ya no se diga Internet y sus redes se utilizan en demasía para remachar la enajenación del ser humano.


La anulación del pensamiento mediante los “Emojis”

Un ejemplo muy reciente de lo que sostenemos es esta producción cinematográfica: “...la película (Emojis), resulta ser una apología sin paliativos de la eliminación del lenguaje escrito e incluso hablado, en favor de sus sustitutos digitales como expresiones de todo tipo de emociones, sentimientos o ideas, vacías de contenido y desprovistas de los caracteres propios con los que ha contado la comunicación humana desde sus orígenes.”

Estamos a las claras, ante “el despojo al que se somete el lenguaje en la actualidad de sus caracteres y propósitos más esenciales y, por ende, al propio pensamiento, volviéndolo banal, superficial, dócil, manipulable y, por consiguiente, controlable.

“Y todo ello queda de manifiesto en esta película infantil, patrocinada por las grandes multinacionales de la era digital y dirigida a captar pequeños adeptos a esta nueva forma vacía de comunicación y, por extensión, de entretenimiento, igualmente vacío y destinado a la anulación del pensamiento.”

En la película, “se acepta casi de buen grado por parte de los profesores el uso constante del móvil en clase que los alumnos utilizan de manera permanente para intercambiar mensajes carentes de palabras entre ellos; y se defiende el éxito final al que conduce este tipo de comunicación artificial, en detrimento del contacto humano y de la palabra para con las relaciones interpersonales.”

La autora de lo expuesto arriba alerta, claramente, que “la principal característica de esta inmediatez y vacuidad en el lenguaje reside en el papel que juega como mecanismo adormecedor de conciencias utilizado por el sistema como su principal y más eficaz arma y recurso en el dominio de la sociedad.”[5]


Postulados esenciales del psiquiatra chileno Claudio Naranjo en torno a la educación

Para él, el problema de la educación -que él a primera vista pareciera circunscribir a la formación profesional y técnica-, no es de modo alguno la que piensan los profesores, creyendo que los estudiantes ya no desean lo que se les imparte. A su modo de ver, el problema real es otro: “A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación.”

A su parecer, la instrucción sólo sirve “para domesticar a la gente de generación en generación” para volverla “fácilmente manipulable por los medios de comunicación.” Esto equivale a un gran daño en el plano social. Se le usa así como forma de meter en la cabeza de la gente una visión de las cosas que conviene al sistema y a su burocracia. 

Se la quiere usar como medio de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le convienen al sistema, a la burocracia, cuando su mayor necesidad es la de una educación en función de evolucionar y de ser lo que se pueda ser. 

Naranjo estima que esa pretendida educación, lejos de ser una más entre las muchas crisis que soportamos, es el centro del problema. La crisis profunda del mundo es corolario de la ausencia de “una educación para la conciencia”; de una “que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida. El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.” 

En los centros de formación profesional, técnica y en la escuela, se enseña a pasar exámenes, no a que los estudiantes piensen por sí mismos. En un examen se mide la capacidad de repetir, no la de comprender, con lo cual se pierde una gran cantidad de energía.

En vez de una “educación” centrada en la información, se necesita una educación que se ocupe del aspecto emocional y de la mente profunda. 

Estamos presos, prosigue, entre una enseñanza laica y una religiosa que se muestra autoritaria. Aunque estime bien la separación Estado Iglesia, rechaza que ello se haga a costa de echar por la borda el espíritu, igualando a éste con la religión.

La formación en los centros señalados no trata la mente profunda; esto es lo relativo a la conciencia, al sentido de la vida. Por otro lado, la pretendida educación de valores es excesivamente retórica e intelectual.

Otro aspecto soslayado en los centros acusados es el terapéutico. “Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres, y éstos ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. Una persona que está dañada emocionalmente no puede aprender intelectualmente.

De esta suerte: “Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma…” 

Para Naranjo, la civilización se liga de modo indisoluble a “la toma de poder por el cerebro racional.” Desde que el hombre predomina en lo político, se inició la llamada civilización. Se juntaron así no solamente su dominio y el de la razón, sino también el de la razón instrumental y práctica, asociada a la tecnología. Y justo el predominio de lo instrumental sobre el afecto y la sabiduría instintiva es lo que nos tiene muy empobrecidos. 

El ser humano necesita de una educación holística o integral. No en vano, el sistema siente mucho miedo de que la gente tenga voz y conciencia. Por ello no le conviene que ella esté en contacto consigo misma, ni que piense por sí misma. 

Para ser plena, la persona requiere de algo más que alimentarse de conceptos forzados. Debe darle importancia a la belleza, por ejemplo. Debe poseer la capacidad de reverencia, de asombro, de veneración y de devoción, que no se vinculan de manera forzosa a una religión o a un sistema de creencias. 

Tanto en la ecología como en la economía y otras cosas, hemos deseado desechar la conciencia y valernos sólo de argumentos racionales, lo cual nos está conduciendo al desastre.

La crisis ecológica puede superarse cambiando de corazón - no se refiere al novelesco y ridículo "corazón" que la televisión y las revistas como Vanidades ofrecen en abundancia. Esto sólo nos lo puede brindar un auténtico proceso educativo.

Sin embargo, enfatiza que no tiene mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Por ello apuesta a una educación holística como medio para “prevenir el deterioro de la mente y del planeta.”

Y finalmente nos deja esta enseñanza: “A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.” [6]

En lo que hasta ahora ha planteado Naranjo, aunque no hace mención directa del capitalismo, sí se refiera a él al llamarlo sistema, civilización, patriarcado, burocracia y lo hace para rechazarlo.

En este sentido, el suyo es un llamado implícito a rebelarse contra el modo de existencia que imponen al mundo las fuerzas del Capital. Ello a pesar de que en sus planteos no habla, para nada, de lucha de clases.

Deja en claro, eso sí, que la ausencia de una auténtica educación es la causa esencial del eclipsamiento de la persona.


La conflictiva relación familiar en el mundo patriarcal

En una entrevista concedida a RT, Naranjo expone una serie de ideas interesantes respecto a las relaciones en la familia, lugar donde se anida un conflicto, abierto o no, entre el padre, la esposa y los hijos. 

Para comenzar, expone que toda criatura nace en un mundo para el cual no está hecha, el patriarcal. Es apropiado para quienes tienen ética de guerreros que se disputaban el mundo de forma violenta, pero no para el niño, quien sufre por el sólo hecho de vivir en él. 

Esto no ocurría entre los pueblos precivilizados. Ellos no conocían el alejamiento de la naturaleza, ni tampoco entre sí mismos. Discutían todo en grupos. Colaboraban unos con otros. Desconocían la competitividad absorbente y dañina de hoy en día. No tenían jefes.

Estos hechos fueron incomprensibles, por ejemplo, para los ingleses que llegaron a conquistar a los nativos de Norteamérica. Entre ellos, las tierras no eran objeto de compraventa, no tenían dueños, porque quienes las habitaban y las trabajaban estimaban Madre a la Tierra. 

Sin embargo, lo que hoy ocurre es por completo distinto, hemos matado lo primitivo. Desde que hace unos 7000 años se impuso el patriarcado y la civilización; con ello, aparecieron la injusticia, la esclavitud y las guerras continuas. Comenzó asimismo el espíritu protector de la madre hacia sus hijos ante los peligros del medio circundante. Pero ellas se vieron psicológicamente amordazadas.

De esta suerte, hoy todos somos, en mayor o menor medida, cómplices de la brutalidad del sistema. Nos hemos acostumbrado a ejercer cierta violencia porque no sabemos cómo relacionarnos con los hijos, ni con la pareja. 

Un niño es un ser que nace libre. Pero pronto se le infunde el miedo, no puede hacer lo que le gusta. La primera palabra que escucha es “No”.

Se le dice “no toques eso”, “esto se puede romper”. Hasta cierto punto, hemos sido inocentes. Pero nos ha faltado creatividad para tratar los problemas del hogar. 

El niño es domesticado. Sin embargo, no queremos reconocer lo que hemos hecho malo. La ideología del padre severo domina las relaciones al seno de la familia. Así las cosas, si la criatura se equivoca se le debe amenazar. La madre busca comprenderlo, castigarle de forma más humana.

El padre aumenta la severidad del castigo en dependencia de su afán de domesticarlo y doblegarlo. Así el niño va a querer obedecer. El padre severo piensa que hay en él una maldad que no se le debe auspiciar. 

Como es de esperar, Naranjo sostiene que una conducta indebida debe castigarse. El problema es cómo hacerlo sin dañar a la criatura, de modo cariñoso, comunicándose con ella.

Por ejemplo diciéndole: “Esto no te lo voy a dejar pasar”, “hoy no vas a salir”, “no te vas a ver con el vecino”. En síntesis, se trata de no generarle pánico, ni una repuesta de respeto temeroso; sino de tener mano dura pero usando guante de terciopelo. 

Empero predomina en los padres el deseo de ser “respetados”, el de hacer sentir que ellos mandan.

Existe un mandamiento cristiano que llama a honrar a padre y madre, pero esto debe hacerse colocando el amor de por medio. Sin hacerle ver a la criatura que sus padres son autoridades intocables, a las que se respeta por temor. 

Los padres somos el conducto por el que pasa la sociedad. A ellos les duele que los niños lloren y sufran. Sin embargo, se refugian en una actitud represiva porque no saben cómo actuar de otro modo. Lo cierto es que todos salimos de la infancia muy resentidos de las heridas por las frustraciones y la carencia de amor. 

A ellos les resulta difícil la atención al niño porque deben ganarse la vida duramente. Y no les alcanza con que los dos trabajen. Su situación económica perjudica mucho al niño.

Con todo, cada generación busca ser amada, pero la madre al no haber recibido suficiente amor, se ve imposibilitada de darse entera. Corolario indiscutible de una sociedad enferma.

Hoy no queda nada qué conquistar en el mundo, pero seguimos siendo conquistadores, lo que constituye una actitud inmoral, bandida, canalla, malvada. No se quiere al prójimo, por más que se proclame lo contrario.

Las personas se ocupan de lo que -a fuerza- hay que hacer y no de sí mismas. La esclavitud laboral es cada vez más fuerte, impone menos ocio. El mundo empuja a cada quien a que no se ocupe de sí mismo, sino de lo que debe forzosamente hacer. 

Preguntado sobre si en el mundo de hoy los niños tienen mucho poder, señala que él vive actualmente en EEUU. Y aprovecha para acusar que el ambiente en este país es muy ambivalente, mentiroso.

Se le hace mucha fiesta al niño, pero hay mucho negocio detrás de ello. Las navidades son muy espléndidas. La televisión parece venderles a los niños, pero son los padres los que compran. 

Sobre los problemas de los adultos refiere que cuando un psicoterapeuta les ofrece ayuda, en ellos aparecen las carencias que en la niñez no se vieron superadas. Se requiere que se sientan con permiso de descargar su rabia, para que vuelvan a estar enteros.

Debe devolvérseles el dolor y la rabia que llevan dentro desde la niñez, porque sólo así pueden recuperar el amor. 

Críticamente señala que la sociedad inculca en cada quien que no se ame a sí mismo, bajo el supuesto de que ello es egoísmo. Y en verdad no hay amor al prójimo sino hay amor a uno mismo. Así se busca esclavizarlo a lo que hace laboralmente. 

Valora como altamente positivas las iniciativas de inversión en el cuido de la niñez y los viejos.[7]

Ojalá, decimos nosotros, ello no se vuelva afán de negociar a su costa, como hartamente ocurre con todo lo que pueda generar más y más ganancias a los empresarios, presentados como los grandes héroes de nuestro tiempo. 
__________

[1] Manuel Moncada Fonseca. Una falsa concepción sobre la educación. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62283
[3] El País. José Saramago critica la confusión entre la educación y la instrucción. https://elpais.com/diario/2006/05/06/cvalenciana/1146943088_850215.html
[4] Marx, C. Escritos de juventud. FCE. México.1982. Trad. Wenceslao Roces citado en Ágora. El concepto de "enajenación" en el joven Marx. http://agorapoliticafilos.blogspot.com/2011/04/el-concepto-de-enajenacion-en-el-joven.html 
[5] Patricia Terino. "Emoji" o la anulación del pensamiento. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=230694
[6] Alberto D. Fraile Oliver. La educación que tenemos roba a los jóvenes la conciencia, el tiempo y la vida Entrevista a Claudio Naranjo, psiquiatra chileno. https://www.webislam.com/articulos/60921-la_educacion_que_tenemos_roba_a_los_jovenes_la_conciencia_el_tiempo_y_la_vida.html
[7] RT. Cómo curar las heridas de la infancia para que no nos amarguen la vida (ENTREVISTA). https://actualidad.rt.com/programas/entrevista/223572-psiquiarta-heridas-infancia-amargar

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